
En las planicies del olvido donde lo recorrido es pagado con la muerte, allá en lo mas alto de los relieves ante la presencia de la misma niebla. Avanza entre los pastizales husmeando en los pensamientos ajenos, acorde a su satisfacción innata. Se adentra en el centro del bosque ahi donde duerme el muerto, aquella silueta olvidada llena de pensamientos. Se acerca a su cabeza oculta en la mentira, y besa un recuerdo de la tierra ya muerta. Los ojos de la silueta recordaban la brevedad de la vida, la brecha entre un cristal y el suelo, entre la madera y el fuego, los giros nebulosos acechan el olvido, esperando en la puerta para el camino de una era; un ciclo pequeño donde no se tiene cuidado y no se espera una respuesta. En los ojos de la silueta la niebla vio el atardecer, hundiéndose junto al amanecer; giros nebuloso acechan por doquier, ante la muerte y ante la vida, el que vive en oro muere en sombras, aquel que esta arriba alguna vez caerá ante los pies de la humanidad; giros nebulosos pensaba la silueta, giros nebulosos veia la niebla.
Es la misma niebla la que se perdía en el bosque oscuro, olvidada por la humanidad, escondiendo el secreto del bosque, convirtiéndose por primera vez en algo de la naturaleza. El bosque se torna nebuloso y sus ramas y raices cantan a los cielos pidiendo que la silueta siga su ciclo junto a su reloj de arena, que va contando sus muertes, sus mil muertes.
El grano treinta caia en el suelo llano, donde la niebla reposa esfumando a los pensamientos de odio y de ira, el grano se quebraba ante el......
me han fascinado tus relatos misterioso camarada sigue en tu camino, tienes talento yo también soy un amante de las letras espero nos llevemos bien puedes ver mis blogs si quieres :)
ResponderEliminar